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Malformación auricular congénita en el bebé.

Malformación auricular congénita en el bebé.

La malformación auricular congénita es un defecto genético raro y visible al nacer, que causa un funcionamiento defectuoso del sentido auditivo, además de la apariencia antiestética de la bandera del oído. En general, debido a la baja incidencia de la enfermedad, los padres están desarmados ante esta situación, sin saber cómo mejorar el problema. Por lo tanto, la información sobre esta rara ocurrencia médica es extremadamente útil para remediar la anomalía.

Foto: dryagoda.com

Afortunadamente, la malformación congénita de la bandera auricular se ha vuelto mucho más fácil de tratar con la evolución técnica de las intervenciones quirúrgicas, la mayoría de ellas centradas principalmente en este tipo de defecto de nacimiento. El nombre genérico de todos los métodos médicos para remodelar y restaurar el oído externo se llama otoplastia.

Causas de malformación auricular congénita

La malformación auricular congénita, en todas sus formas, tiene como causa los errores que ocurrieron en la embriogénesis. Más precisamente, es el resultado de eventos intrauterinos que afectaron el desarrollo normal del embrión, respectivamente, el feto.

La formación del oído implica una fusión del ectodermo, el endodermo y el mesodermo, 3 estructuras vulnerables a la intervención de defectos de formación y, posteriormente, al funcionamiento del órgano auditivo.

El oído externo está formado por una bandera que tiene un esqueleto cartilaginoso envuelto en la piel y el canal auditivo. También llamada aurícula, la bandera está formada por la fusión de 6 inflamaciones de tejidos blandos en la superficie del embrión. 3 de estos derivan del primer arco branquial (Meckel), y el resto del segundo arco branquial (Reichert), durante la quinta semana en el entorno intrauterino.

También durante este período, se forma el canal auditivo externo, internalizando el epitelio. Durante la sexta semana de embarazo, también aparecen las 3 membranas delgadas del tímpano, pero el desarrollo completo de estos órganos solo se completa después de aproximadamente 28 semanas de gestación. Por lo tanto, el proceso continuo de formación del oído externo implica un riesgo real de causar malformaciones debido a factores dañinos, como el consumo de alcohol y drogas durante el embarazo.

Tipos de malformaciones congénitas auriculares

Los tipos de malformación auricular congénita son diferentes, a veces involucrando la capacidad auditiva del recién nacido. Los 3 tipos principales son:

  • Las orejas quitadas / en el mango: los pabellones se retiran de la cabeza en exceso, pero la función auditiva no se ve afectada en general.
  • anoth: se caracteriza por la falta total del oído externo, siendo tratada quirúrgicamente por injertos de cartílago y piel.
  • Microotia: implica el desarrollo incompleto del oído externo, lo que resulta en una bandera pequeña, deformada y totalmente diferente en comparación con el otro oído.

Tratamiento de la malformación auricular congénita.

El tratamiento típico para la malformación auricular congénita se llama otoplastia. Los especialistas recomiendan a los padres que planifiquen esta intervención antes del proceso de socialización y después del desarrollo casi completo del oído (alrededor de los 4-5 años).

Además de evitar los traumas sociales a los que está sometido el niño (apodo, burla), esta edad es ideal porque los tejidos del oído son más suaves, más fáciles de remodelar y más capaces de curar efectivamente después de la operación.

Dependiendo del tipo de malformación, la otoplastia implica incisiones en el cartílago de la oreja, plegándola y suturándola, en detrimento de la sección. Después de la remodelación del oído externo, se drena el área y se cierra la incisión, después de lo cual se aplica una moldura protectora con aceites minerales para acelerar la curación de los tejidos.

También hay un método sin incisión, mediante el cual se aplican ciertas fuerzas elásticas que actúan en el lado opuesto de la bandera y la "obligan" a tomar una forma correcta, a tiempo. Esta técnica implica la aplicación de suturas permanentes por debajo del nivel de la piel, detrás de la oreja, para remodelar el cartílago a la forma y posición deseadas.

En cuanto al desarrollo incompleto del oído externo o su falta, es necesario agrandar o agregar elementos para reemplazar las estructuras faltantes o deformadas. La adición de algunas estructuras se realiza mediante cartílago costal o al reposicionar o debilitar ciertas estructuras del oído (que pertenecen al oído externo).

Los resultados de la otoplastia son visibles después de 1-3 meses después de la intervención, y puede persistir una ligera asimetría después del procedimiento, dependiendo de la resistencia del cartílago.